Acá la planta no produce flor todavía, construye la estructura que va a sostener esa producción.

LO QUE NO CONSTRUÍS EN VEGETATIVO, NO LO VAS A RECUPERAR EN FLORACIÓN

En publicación anterior hablamos de cómo el sistema hormonal de la planta decide cuándo cambiar de fase y  qué pasa cuando esa señal se interrumpe (la revegetación). El vegetativo es, justamente, la fase que ese sistema sostiene mientras no recibe la señal de floración: la planta sigue sumando tamaño y biomasa, sin cambiar de función todavía.Por eso el vegetativo es el momento para invertir en estructura y ramificación 

El trasplante: el paso que no se apura

Cambiar de maceta antes de tiempo estresa al sistema radicular, hacerlo tarde limita el crecimiento de toda la planta.

Señales de que es momento de trasplantar:

  • Raíces asomando por los orificios de drenaje.
  • Riego que se seca demasiado rápido, señal de que la maceta quedó chica.
  • Un ritmo de crecimiento que se frena sin motivo aparente.

El riesgo detrasplantar directo a una maceta demasiado grande. El sustrato en exceso retiene humedad de más y puede generar problemas de raíz antes de que la planta lo necesite.

Nutrición: no es solo nitrógeno

Es cierto que el nitrógeno es protagonista acá — motor de la fotosíntesis y la producción de proteínas, y responsable de que la planta divida y multiplique células a buen ritmo. Pero una fórmula pensada para vegetativo no es nitrógeno puro: combina los tres macronutrientes en proporciones distintas a las de floración.

Como referencia, una fórmula típica de crecimiento ronda una relación N( nitrogeno )-P (fosforo) -K (potasio) de 24-6-12: mucho nitrógeno, pero también fósforo (para raíces) y potasio (para resistencia y metabolismo energético) en cantidades menores. Sin esos dos, el nitrógeno solo no sostiene una estructura sana.

Un dato útil para diagnosticar: el nitrógeno es un nutriente móvil dentro de la planta, así que los primeros signos de una carencia aparecen en las hojas más viejas (la planta redirige lo que tiene hacia el crecimiento nuevo).

Clima: temperatura y humedad

En fisiología vegetal, la temperatura tiene rangos definidos para esta especie: por debajo de 11,3°C el desarrollo prácticamente se frena (temperatura base), y por encima de 40°C se vuelve perjudicial (temperatura crítica). Dentro de ese rango, el óptimo varía según la subespecie: Cannabis sativa ssp. sativa rinde mejor entre 29 y 32°C, mientras que ssp. indica prefiere un rango más moderado, de 20 a 27°C — un dato útil si conocés la genealogía de tu genética.

Sobre la humedad relativa, no tenemos una cifra específica documentada en nuestro material técnico de referencia para esta etapa puntual — como orientación general de la industria, el vegetativo suele manejarse con humedades más altas que la floración (el rango habitual citado ronda 40-70%), pero preferimos que lo tomes como una referencia general y no como un dato cerrado de nuestra bibliografía.

Ciclo de luz: 18/6, el estándar (y qué pasa si no podés controlarlo)

En indoor, el ciclo típico de vegetativo es de 18 horas de luz y 6 de oscuridad — por debajo de las 13-14 horas de luz continua que actúan como umbral fotoperiódico para inducir floración en la mayoría de las genéticas fotoperiódicas. Ya profundizamos en cómo funciona ese umbral y qué pasa en exterior según la latitud en la nota anterior sobre horas de luz — vale la pena repasarla si todavía no la leíste, porque ahí está la base de por qué el vegetativo "se sostiene" mientras no baja de ese umbral.

En exterior, no hay timer que valga: el fotoperíodo lo marca el calendario y tu latitud, no vos. Ahí la variable que manejás no es la luz en sí, sino cuándo sembrás o trasplantás: cuanto más cerca del solsticio de verano (día más largo del año) hagas el trasplante definitivo, más tiempo de vegetativo natural le das a la planta antes de que los días empiecen a acortarse y disparen la floración. Si sembrás tarde en la temporada, la planta va a tener menos vegetativo disponible y entrará antes a floración — algo a tener en cuenta al elegir genética (una de ciclo más corto se adapta mejor a un vegetativo acortado).

VPD: la variable que junta temperatura y humedad

El VPD (Déficit de Presión de Vapor) mide, en kPa, cuánta "sed de agua" tiene el aire — combina temperatura y humedad en un solo número que predice mejor la transpiración de la planta que la humedad relativa sola. Para vegetativo, el rango objetivo suele ubicarse entre 0.8 y 1.2 kPa.

Cómo ajustarlo según lo que te esté marcando:

  • VPD demasiado alto (aire muy seco): subí la humedad relativa (humidificador, nebulización) o bajá un poco la temperatura. Un VPD alto estresa a la planta, que cierra estomas para no perder agua y frena su desarrollo.
  • VPD demasiado bajo (aire muy húmedo): mejorá la ventilación, bajá la humedad o subí levemente la temperatura. Un VPD bajo es el escenario ideal para hongos como el moho gris.

En indoor, esto se controla con extractor, humidificador/deshumidificador y un medidor de temperatura y humedad (el VPD se ajusta con esos mismos elementos, no es una herramienta aparte)

 

En exterior, no hay forma de imponer ese rango: el clima manda. Ahí el enfoque cambia, en vez de perseguir un número exacto, conviene monitorear temperatura y humedad con un termohigrómetro y ajustar lo que sí está a tu alcance: frecuencia de riego (más seguido si el ambiente reseca rápido a la planta), ubicación con buena circulación de aire natural, y elegir genéticas más resistentes a humedad si tu zona tiende a ser húmeda. La referencia sirve igual como diagnóstico, si ves signos de estrés hídrico o de hongos, un cálculo aproximado de VPD te ayuda a entender si el problema viene del aire, más allá de que no puedas corregirlo con un botón.

Entrenamiento: dar forma a la planta

No es obligatorio, pero bien aplicado mejora mucho el resultado:

LST (entrenamiento de bajo estrés) Doblar y atar ramas para abrir la estructura y que la luz llegue pareja a todos los puntos de crecimiento.

Topping (poda apical) Cortar la punta principal para estimular ramificación lateral y lograr una planta más ancha que alta.

Supercropping (entrenamiento de alto estrés)

El momento para intervenir con fuerza esa ahora, la planta todavía tiene tiempo de recuperarse y aprovechar esa estructura nueva antes de destinar toda su energía a producir flor. Se define cuánta y qué tan bien distribuida va a ser. Una buena estructura de base es la inversión que más se nota en la cosecha final.