Elegir bien el sustrato y entender qué le estás dando de comer a tu planta es una de las bases técnicas del cultivo. Acá te contamos los conceptos clave para tomar mejores decisiones, sin perderte en la enorme oferta de productos que hay .

Sustrato, fertilizante y enmienda: tres cosas distintas

Aunque se usan como sinónimos, son conceptos diferentes:

Sustrato: es el material sólido donde la planta ancla sus raíces (tierra, fibra de coco, perlita, etc.). Su función principal es de soporte físico.

Fertilizante: cualquier producto que aporte nutrientes a la planta de forma directa o indirecta, estimulando su crecimiento o productividad.

Enmienda: una sustancia que mejora las propiedades físicas, químicas o biológicas del sustrato, sin que su función principal sea nutrir directamente (por ejemplo, la cal agrícola, que corrige el pH).

Qué debo mirar en un sustrato?

Los sustratos se diferencian principalmente por:

Capacidad de retención de agua: cuánta agua puede guardar sin encharcarse.

Capacidad de intercambio catiónico : su capacidad de "guardar" nutrientes disponibles para la raíz.

pH: afecta directamente qué nutrientes puede absorber la planta.

Materia orgánica: aporta actividad biológica y nutrientes de liberación lenta.

Un buen punto de partida para un sustrato vivo es apuntar a un pH entre 6.0 y 6.8, y una conductividad eléctrica (CE) de entre 0.8 y 1.5 mS/cm — parámetros que indican un buen equilibrio para la mayoría de las etapas de cultivo.

Fertilizantes: inorgánicos vs. orgánicos

Inorgánicos / minerales: sales solubles y fertilizantes sintéticos. Actúan rápido y son fáciles de dosificar con precisión, aunque requieren más control para evitar excesos.

Orgánicos: compost, humus de lombriz, harina de hueso, guanos, extractos vegetales, bioestimulantes. Liberan nutrientes de forma más gradual y además mejoran la vida microbiana del sustrato.

Ninguno es "mejor" en términos absolutos: depende de tu método de cultivo, tu nivel de experiencia y cuánto control querés tener sobre cada variable.

Los nutrientes esenciales

Macronutrientes principales

Nutriente Función principal
Nitrógeno (N) Crecimiento vegetal, producción de clorofila
Fósforo (P) Energía celular, desarrollo de raíces y floración
Potasio (K) Regulación hídrica, resistencia y maduración
Calcio (Ca) Estructura celular
Magnesio (Mg) Parte central de la molécula de clorofila
Azufre (S) Formación de aminoácidos

 

Micronutrientes

Hierro, manganeso, zinc, cobre, boro y molibdeno se necesitan en cantidades mucho más pequeñas, pero su ausencia también genera problemas visibles: hojas amarillentas, crecimiento lento o floración pobre, aun cuando el nitrógeno y el potasio estén bien cubiertos.

Móviles vs. inmóviles: dónde mirar primero

No todos los nutrientes se comportan igual dentro de la planta, y eso cambia dónde tenés que buscar cuando algo anda mal:

Nutriente Movilidad Dónde aparece la carencia primero
Nitrógeno (N) Móvil Hojas viejas (la planta lo redirige a las hojas nuevas)
Fósforo (P) Móvil Hojas viejas
Potasio (K) Móvil Hojas viejas, bordes quemados
Magnesio (Mg) Móvil Hojas viejas, entre nervaduras
Calcio (Ca) Inmóvil Hojas y brotes nuevos
Azufre (S) Inmóvil Hojas nuevas
Hierro (Fe) Inmóvil Hojas nuevas
  • La regla práctica: si la carencia aparece en las hojas de abajo, sospechá de un nutriente móvil ( la planta lo está redirigiendo hacia el crecimiento nuevo, a costa de las hojas viejas). Si aparece arriba, en el crecimiento nuevo, el problema suele ser un nutriente inmóvil, que la planta no puede reubicar una vez fijado.

LOS TRES NÚMEROS QUE IMPORTAN: Cómo Leer un Fertilizante

Seguramente viste estos numeros en envases de fertilizantes 24-6-12. 16-6-26. 18-12-18. Entenderlos cambia por completo cómo elegís qué darle a tu planta en cada etapa.

ESOS TRES NÚMEROS NO SON UN CÓDIGO DE MARCA: ES UN ESTÁNDAR QUE USA TODA LA INDUSTRIA

N-P-K: la fórmula detrás de cada etiqueta

Los tres números siempre siguen el mismo orden:

  • N — Nitrógeno: crecimiento vegetal, fotosíntesis, producción de proteínas.
  • P — Fósforo: energía celular, desarrollo de raíces y floración.
  • K — Potasio: regulación hídrica, resistencia y maduración.

Cada número es el porcentaje de ese nutriente en el producto. Un fertilizante 24-6-12 tiene, cada 100 gramos, 24 gramos de nitrógeno puro, 6 de fósforo y 12 de potasio — el resto son otros componentes (elementos secundarios, cargas, agentes que facilitan la disolución).

Por qué cambia según la etapa

Ninguna fórmula sirve para todo el ciclo, porque lo que la planta necesita cambia con ella. Usar la misma fórmula todo el ciclo puede producir un exceso de nitrógeno en floración, retrasa la maduración y afecta sabor; un déficit de nitrógeno en vegetativo te da una planta más chica y con menos estructura para sostener producción después.

Cómo leerlo en la práctica
  • Si el primer número (N) es el más alto → está pensado para crecimiento.
  • Si el segundo y tercer número (P-K) suben y el N baja → está pensado para floración.
  • Un fertilizante con N en cero (como el Booster) no es para todo el ciclo — es un refuerzo puntual, no una base.

No hace falta memorizar marcas ni fórmulas de memoria: alcanza con mirar esos tres números y preguntarte en qué etapa está tu planta.

Enmiendas útiles para mejorar tu sustrato

Enmiendas calcáreas (cal agrícola, dolomita): corrigen suelos ácidos y aportan calcio y magnesio.

Enmiendas biológicas (micorrizas, trichodermas, bacterias fijadoras de nitrógeno): fortalecen la vida del sustrato y mejoran la disponibilidad de nutrientes.

Enmiendas orgánicas (compost, humus de lombriz, bokashi): aumentan la materia orgánica y activan la microbiota.

Enmiendas minerales (roca fosfórica, zeolitas, tierra de diatomeas): mejoran la retención de nutrientes y, en algunos casos, ayudan al control físico de plagas.

Consejo práctico

Antes de sumar más fertilizante ante un problema, revisá primero el pH: muchas "deficiencias" que se ven en las hojas en realidad son un problema de absorción, no de falta real de nutrientes. Un pH fuera de rango bloquea el acceso de la planta a ciertos elementos, aunque estén presentes en el sustrato.